El perfume de oficina tiene una norma no escrita: que lo note quien se acerque a saludarte, no quien esté a tres mesas. Limpio, fresco o almizclado, con una estela corta y una duración larga. Estos son los perfiles que cumplen, en 100 ml y con la máxima concentración de esencia que permite la normativa IFRA — aplicados con una sola pulverización, duran la jornada sin molestar.
Los perfiles que funcionan en el trabajo
- Almizcles limpios (ellas): Pure Musc Blanc y Essence Musc: huelen a piel recién duchada.
- Florales suaves (ellas): Chloé, Neroli Essence y Gabrielle Essence: elegantes sin gritar.
- Frescos amaderados (ellos): Bleu de Chanel —el perfume de oficina por excelencia—, Allure Homme Sport (el de Messi) y Luna Rossa.
- Unisex discretos: Santal 33 y Gypsy Water: madera limpia con carácter, sin dulzor.
Lo que conviene evitar en la oficina
Los gourmand densos (vainillas, caramelo), los ouds y los ámbares de noche: en un espacio cerrado con calefacción se vuelven pesados. Guárdalos para la cita de después. Y una sola pulverización en el cuello basta: la concentración máxima ya hace el resto.
Las marcas citadas pertenecen a sus titulares y se mencionan únicamente con fines informativos y de comparación. Nuestros perfumes son creaciones independientes inspiradas en perfiles olfativos.